CONTENIDO | AGOSTO 2007
EDITORIAL | Comunicación estratégica y redes conversacionales
ENTREVISTA | Carlos Alvarez Teijeiro
ARTICULOS | Sinergia a través de la comunicación

WWW.ABCOMUNICACIONES.NET

ENTREVISTA | Carlos Alvarez Teijeiro

Entrevista a Carlos Álvarez Teijeiro

Carlos Álvarez Teijeiro es licenciado en Ciencias de la Información y doctor en Comunicación Pública, con premio extraordinario de Doctorado, por la Universidad de Navarra (España). Fue profesor titular de Ética de la Comunicación en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral (1993-2004) e investigador asociado del área de Empresa, Sociedad y Economía (ESE) del IAE (2002-2004). También fue profesor de Ética de las Organizaciones en el Master en Gestión de la Comunicación en las Organizaciones de la Universidad Austral y es profesor visitante de “Teoría de la Comunicación” en la Universitat Internacional de Catalunya (Barcelona, España) y del Master en Periodismo de la Universidad de La Coruña (España). Profesor Titular de “Teoría de la Comunicación” en la Universidad Católica San Antonio de Murcia (España).
Además de artículos científicos y divulgativos sobre su especialidad, es autor de dos libros (Fundamentos teóricos del Periodismo Público. Universidad Austral, Buenos Aires, 1999 y Comunicación, democracia y ciudadanía. La Crujía, Buenos Aires, 2000), coautor de otros cuatro (el último publicado en 2004 junto a Marcelo Paladino, Comunicación empresarial responsable) y colaborador en cinco obras colectivas.

Por qué es estratégico trabajar la comunicación dentro de las organizaciones?
Fundamentalmente, y por obvia que resulte la respuesta, porque las organizaciones son organizaciones de personas y la comunicación es el modo más humano de relacionarse, el modo más atento a la dimensión personal de la condición humana. Desatender la comunicación sería desatender a quienes hacen que las organizaciones sean tales.

¿En qué aspectos de la realidad de la organización contribuye la comunicación?
Si se acepta la premisa establecida en la respuesta a la anterior pregunta, esto es, que las organizaciones son organizaciones de personas, me atrevo a decir que la comunicación puede contribuir a la mejora de todos los aspectos de la vida de una organización, tanto interna como externamente. Y digo “puede” porque no se trata de procesos automáticos. La comunicación, en contra de lo que se cree comúnmente, es un proceso de altísima complejidad y de resultados satisfactorios difíciles de alcanzar.

¿Cuál es la importancia de generar una cultura de comunicación dentro de la organización? ¿Cómo se hace?
Las personas somos sujetos tales que necesitamos disponer de información suficiente para reducir la incertidumbre propia de la vida, también en el aspecto profesional de ésta. La importancia de una cultura basada en la comunicación como proceso, y en la confianza como resultado, radica en lograr que todos se sientan legitimados para dialogar y esperar y exigir esa información. Con respecto a cómo hacerlo, desde luego que no hay recetas únicas ni mucho menos mágicas. Lo primero que debe tenerse en cuenta es que se trata de procesos culturales y que, por tanto, sólo pueden implementarse gradualmente y a mediano plazo.

¿Qué riesgos se corren si no se comunican al público interno los objetivos e ideas que guían a la organización?
Uno de los riesgos principales es la falta de motivación de quienes integran el público interno, lo que sería un síntoma propio de una cultura de la desconfianza. Es difícil confiar en medio de la ignorancia y los rumores. En esos contextos, lo más probable es que las motivaciones personales difícilmente coincidan, en todo o en parte, con las motivaciones de la organización.

¿Cuáles son los primeros pasos que hay que dar para implementar un Plan de Comunicación Interna?
El primer paso es el convencimiento intelectual, y la voluntad política, por parte de la dirección de la organización, acerca del carácter estratégico de un plan de estas características. Y el segundo paso es el análisis exhaustivo de la situación actual, sus debilidades y fortalezas, oportunidades y amenazas.

¿Puede un buen trabajo sobre la Comunicación Interna contribuir al posicionamiento de la organización frente a sus públicos externos? ¿Cómo repercuten los cambios internos en el afuera?
En escenarios en los que las organizaciones tienen cada vez mayor visibilidad en el espacio público, y esto en buena parte gracias a los medios de comunicación, resulta cada vez más artificial distinguir entre el adentro y el afuera. El clima interno, bueno o malo, termina por trascender las fronteras de la organización hacia todos sus stakeholders. Si hay cambios internos que resultan de un plan, el plan debe tener en cuenta cómo comunicarlos hacia el afuera. La cuestión, pues, no es tanto si los cambios internos pueden repercutir o no en el afuera, sino si queremos planear esa repercusión o simplemente dejarla librada al azar.

¿Cuándo podemos considerar que un Plan de comunicación ha sido implementado exitosamente?
Quizás podemos considerar que las cosas están funcionando razonablemente bien si medimos con periodicidad el clima laboral y si incluimos en la medición del clima preguntas específicas sobre las necesidades comunicativas de quienes trabajan en la organización. La evaluación continua de los resultados, cuantitativa y cualitativamente, sigue siendo una de las tareas pendientes de los planes de comunicación en las organizaciones.

¿Cómo impactan las nuevas tecnologías en la Comunicación Interna de las organizaciones? ¿Puede ser que a la vez que democratizan y generan nuevas posibilidades de conversaciones, contribuyan a la saturación de informaciones corporativas?
Las nuevas tecnologías de la comunicación interna, como toda tecnología, son mucho más que meros medios. Terminan por convertirse en una suerte de segunda naturaleza del trabajador, una forma de prolongación de nuestras capacidades. El teléfono móvil, por ejemplo, nos ha conferido el don de la “localizabilidad” permanente, algo desconocido en la historia de la humanidad y que hoy nos parece tan incuestionable como imprescindible. Precisamente por habérsenos naturalizado las nuevas tecnologías, no solemos reflexionar sobre su uso, que se nos vuelve automático. En este sentido, parece que las utilizamos por el mero hecho de que estén disponibles y, en efecto, son tan democratizadoras de la conversación como capaces de generar niveles de saturación y ansiedad informativas antes inesperados.

Respecto a la importancia que le otorgan las empresas a la comunicación ¿Existen diferencias entre Europa y Latinoamérica?

No en las grandes empresas, desde luego. O no, al menos, en la consideración de la comunicación como algo estratégico. Las diferencias comparecen cuando se analiza el modo en el que se gestiona esa comunicación. La estabilidad institucional de la Unión Europea plantea reglas de juego muy previsibles que no son las que ahora mismo puede uno encontrarse, por ejemplo, en Venezuela, Bolivia o la misma Argentina.

Recomendá este artículo a un amigo Imprimir


Carlos Alvarez Teijeiro
Moreno 1195-Piso 3ºC (C1091AAW) Buenos Aires. Argentina. Tel/fax 54-11 5031-8020 / 8011.info@abcomunicaciones.net - Diseño IF