ARTICULOS | por
Natalia Hopkins
La era del conocimiento y la web 2.0
La comunicación se convirtió en un factor clave en todos los procesos sociales: la necesidad de establecer contactos con toda una red de personas distribuidas geográficamente en distintos puntos del planeta, para generar conocimiento, es una realidad insoslayable. El conocimiento y la información se convierten de esta manera en la materia prima para cualquier actividad social o productiva.
Uno de los tantos síntomas de este cambio se experimentó en las tecnologías, que evolucionaron para adecuarse a este contexto. Luego de la institucionalización de Internet como un medio que facilita el intercambio y la presencia global, se hizo necesaria una transición a una nueva etapa con mayor grado de participación y colaboración en la construcción del conocimiento. En este momento surge la web 2.0.
Características de la web 2.0
La que podemos llamar web 1.0, plagada de páginas institucionales, mayormente estáticas y con escasa actualización, dio paso en los últimos tres años a la web 2.0, una serie de aplicaciones y sitios de Internet donde la interacción de todos los usuarios es esencial. De esta manera, conforman una comunidad que vive solamente gracias a que éstos aportan sus saberes.
Ya no hay un único editor que publique contenidos en forma unidireccional, la web 2.0 construye puntos de encuentro que dependen pura y exclusivamente de que los usuarios pongan en juego su “inteligencia colectiva” para brindar servicios de todo tipo. Todos son emisores y receptores al mismo tiempo.
Los weblogs son el ejemplo más claro de lo que es el mundo 2.0. Usuarios comunes que publican informaciones sobre temas sobre los que pueden ser o no especialistas, pero que además son validadas, completadas y discutidas por otros usuarios, con total libertad. Es una gran conversación entre personas desconocidas entre ellas, pero conectadas al mismo tiempo, que realizan cada una un aporte en esa charla. Esta idea, que predominó a lo largo de todo el desarrollo de Internet, deviene ahora en realidad.
Una actitud, más que una tecnología
Si bien existen nuevas aplicaciones técnicas bajo este concepto, la web 2.0 es más bien una actitud con la que se debe actuar en Internet para dar respuesta a una nueva forma de trabajar, configurada a través de redes sociales. Como dijimos, sus integrantes ya no son pasivos, sino que “conversan” activamente unos con otros.
En este sentido, la información corre rápida y fácilmente a través de la estructura de la web 2.0.
En particular, en el mundo corporativo, donde la eficiencia de la comunicación se convirtió en un factor clave para el éxito, esta forma de ver las nuevas tecnologías es una solución a medida. Se pasa de un modelo de poca o nula participación a otro donde el diálogo y la construcción compartida del conocimiento permiten abrir nuevas vías para el trabajo en equipo, acelerar procesos y agregar valor al negocio.
Además, todo se vuelve más rápido y sencillo, para que cualquier acción tarde sólo unos segundos y los conocimientos técnicos requeridos sean mínimos. Esto es lo que garantiza y extiende la participación en forma efectiva.
*Directora de Estrategias Operativas de AB Comunicaciones. Licenciada en Comunicación Social.
Recomendá este artículo a un amigo Imprimir
|